jueves, 15 de octubre de 2026

 

MODELO ACTANCIAL SOBRE "EL GATO DE CHESHIRE"

 

Por Rodrigo Suárez Guerrero


Se presenta el siguiente análisis del "Gato de Cheshire" (Gato Sonriente) de Alicia en el País de las Maravillas desde el modelo actancial, mismo que busca demostrar como el personaje mencionado previamente, es, a diferencia de las figuras tradicionales, algo que cumple con más de un único rol, el Gato opera como "Actante Fluctuante" o "Meta Actante"; este se sitúa fuera de las reglas del propio mundo del relato al que pertenece y como manipula el sistema por medio de la lógica de este.

Pero primero tomare la libertad de explicar de manera muy breve el funcionamiento de un Esquema Actancial de Greimas, este a comparación del esquema presentado por Vladimir Propp donde existen "31 funciones secuenciales" y "7 esferas de acción" que asumen los personajes, dentro de la construcción cerrada de los cuentos tradicionales, o sea, su Morfología.

Greimas propone reducir los roles a "6 Actantes" organizados en "3 Ejes de oposición y relación semiótica, compuesta por:

-          DESTINADOR: Incita la búsqueda, es la fuerza originaria.

-          DESTINATARIO: Beneficiario de la meta.

Unidos por el "Eje del Saber/Comunicación".

-          SUJETO: Protagonista, el agente de la acción.

-          OBJETO: La Meta o Valor buscado durante el relato.

Unidos por el "Eje del Deseo".

-          AYUDANTE O ADVERSARIO: Es aquel que puede facilitar o dificultar la acción.

-          OPOSITOR: Es el obstáculo, fuerza, ente contrario que puede antagonizar, “villanizar” y/o estorbar al protagonista.

Unidos por el "Eje del Poder".

A continuación, presento una representación gráfica del Modelo Actancial de Greimas.

 

 

Ahora sí, vamos con el análisis pertinente, y cabe mencionar que, para este, se tomara en cuenta el cuento original de "Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas" Libro de Lewis Carroll, publicado en diciembre de 1871 como una obra de literatura infantil, juvenil y fantasía.

 

Como se observa en la representación gráfica realizada por su servidor, hay varios elementos, pero principalmente, nuestro sujeto de estudio se encuentro fungiendo más de un rol, y justo vamos al desglose del por qué incluso se encuentra en los tres ejes de oposición.

Primero, El Gato como Ayudante en el Eje del Poder, aquí es posible verlo en la primera secuencia directa (Capítulo VI: Cerdo y pimienta), cuando Alicia sale de la casa de la Duquesa desorientada, el Gato actúa como un Ayudante cognitivo al proporcionar la información espacial y conceptual necesaria para Alicia y que ella pueda continuar su trayecto.

En la acción, no le dice a dónde ir, sino que le revela la regla fundamental del País de las Maravillas: "Aquí todos estamos locos; Yo estoy loco. Tú estás loca.", Con esto, dota al Sujeto (Alicia) de la competencia (el saber-hacer) necesaria para no desesperar ante el absurdismo del mundo donde se encuentra.

Segundo, El Gato como Destinador para el Eje de la Comunicación, este funciona como un Destinador epistémico, o sea quien posee y sanciona el saber, ya que no busca que Alicia cumpla una misión moral, sino que cuestiona los marcos lógicos de sí misma al orientarla hacia el Sombrerero Loco o la Liebre de Marzo, le impone la búsqueda e incita al Sujeto (Alicia) a interactuar con la locura estructurada del entorno que contrasta radicalmente con la lógica y realidad a la que pertenece Alicia.

Y finalmente, El Gato como Opositor, así como un término nuevo a mi parecer: "Desestructurador", en el Eje del Deseo, dentro del relato, durante el partido de croquet de la Reina de Corazones (Capítulo VIII), la cabeza del Gato aparece flotando en el aire, desencadenando un conflicto ontológico; pues La Reina ordena decapitarlo, pero el Verdugo argumenta que no se puede cortar una cabeza que no tiene cuerpo del cual estar unida, mientras que el Rey sostiene que todo lo que tiene cabeza puede ser decapitado.

Naciendo un Efecto Actancial, en el que El Gato paraliza el sistema de poder autoritario de la corte de naipes exponiendo las contradicciones del lenguaje legalista de la Reina y funciona como un Opositor al régimen de la Reina, pero no mediante la fuerza física, sino desmontando la lógica de sus órdenes y como Él esta afuera o por encima de ellas.

Nuevamente me tomo la libertad de presentar más elementos que pueden ser de interés y relacionados al personaje, estoy hablando de la dimensión semiótica y sus manifestaciones en el relato:

-          LA SONRISA SIN GATO: Representa el significante sin significado fijo o la forma pura desvinculada de la materia; el personaje puede desmaterializarse dejando únicamente su función (la sonrisa / el enunciado).

-          NEUTRALIDAD ACTANCIAL: No tiene un interés personal en el Objeto de deseo de Alicia; no gana ni pierde nada, su motivación es la pura observación irónica, y por ello mismo es capaz de entrar en los tres Ejes de Greimas.

-          OMNIPRESENCIA Y DESPLAZAMIENTO: Rompe las leyes sintagmáticas del tiempo y el espacio del relato (aparece y desaparece a voluntad), lo que le otorga un estatus metadiegetico dentro del cuento y permite que el lector especule que representa el personaje en conjunto al resto de elementos del relato.

Por ahora daré cierre a mi análisis, cabe mencionar que dentro de la semiótica de Greimas, el Gato de Cheshire es un "Ayudante de tipo Intelectual o Filosofal", gracias a que su rol actancial no es resolverle los obstáculos a Alicia, sino transformar su modalidad del saber y le enseña que para avanzar en el País de las Maravillas debe abandonar la lógica del mundo real y aceptar las reglas del juego del absurdo que la nueva realidad le somete a percibir como la Verdad.

 

 

 

jueves, 19 de febrero de 2026

 Caer 

Maximiliano A. Roqueñi Ponce.   













 Ojalá hubiera aprendido a caer, 

vaya dolor, 

vaya ironía. 

Caemos y caemos, 

pero nunca aprendemos a caer. 

 

Ojalá hubiera aprendido a caer, 

tal vez así no dolería tanto. 

Ojalá hubiera aprendido a caer, 

así mamá no quebraría en llanto. 

 

Las caídas... las tuve desde pequeño, 

pero nunca aprendí a caer. 

Pues cuando caes, te dicen "levántate", 

mas nunca cómo caer. 

miércoles, 5 de marzo de 2025

 


Valle de la Muerte



I

 

La condición; como resultado del pasado.

No brotan, la inercia los empuja...

 

El cabello cubre parte de las cicatrices, agitado, frente al péndulo derecho de la sonrisa desde su boca, aún con el esbelto trueque y el seno, con la fragancia casi pura, deshilado, enjuto, con el panorama de las cejas escasas y el coqueteo del cristal escurrido desde el brillo de los ojos.

Memorizas - las distancias escritas -

y preguntas por los rumbos

que habría tomado el agua

tras la configuración,

un grito ausente de nubes,

y la lengua envuelta sobre los hombros llenos de polvo

y frágiles,      

transparentes, todavía      

del paso de los años,

partícipes hacen ansias algunas postales, el flujo cayere el goteo de la lluvia granulada,

unísonos vientos de verso,

andenes asimétricos repletos de rostros sonrojados,

capuchones,

baratijas sin vehículo propio y propensas al primer olvido; luengo bajo la granizada los sones nunca perdonados desde el juicio, tan reales como los abetos que exploran el cielo donde quizá otro distancia; vertida la intención,

palabra de honor, con sus cascabeleos de olvidos.

 

 

II

 

Salió de la garganta: y no habrá retorno...

 

Vemos partir los primeros chubascos de niebla, las olas se desvanecen sobre el telar y blanden el gusto, el arenal se entrega y el recuerdo de las primeras batallas aún sobre el lecho: “mecimiento alocado que escupes deseos”, y nunca calla a los inquilinos de viejo aliento.

El acceso es el objetivo primero,

despereza, y occisa, un llanto

en el fondo que despierta amaneceres,

raudos, sosos de instinto,

inherentes al miedo único tras el trago, pero callas con lemas externos nocivos a mi dueño y el valle se sacude los restos de la noche y emancipa las torrenciales marejadas de desprecio sobre la pradera quebrantada de viento, seco y pasmoso

en la huella del dedo,

del canto verdugo del agotamiento,

una rama en el firmamento y

el anochecer embarca a la madrugada con el sueño amparado a la cobija de seguir rumbo. Primer paso: se flexiona el arco del talón con un brinco sobre la pequeña grieta; pesares por la tierra primigenia. Zoc, zoc... el gigante corre sobre su reino.

 

 

III

 

Buscas tu alimento con el dolor del tacto.

Y vino la lluvia...

 

La vista vuelve al temprano aleteo, guiñado por la transparencia, el púlpito fresco, un aliento tan siempre prematuro cuando el agua viaja etérea; el incendio templario derrocó cada uno de los reinos, colocó las llamas entre los muros y facilitó la llegada al cielo. Iniciaron bimotores siglos hasta tapizar la cumbre con defectos; y hambrientos almanaques devoran líneas entre pastas granuladas. El giro se extiende formando huracanes sobre las bandejas, el espejo brota la necesidad, charlotea la brigada y el remolino se hunde, crespo, misacantano, entonces yace en otra parte.

            No hay fuego, apenas está la fricción de las maderas en la distancia del arco, ajenas las manos, de anillos, de seda, que prolonguen jirones en el talle, cercenadas, y tan lejos la vida de la muerte, de la gota desparramada en el vientre tibio, de la madrugada en espera del astro, del cause, del hierro.

Infringe a lo lejos, sin punto de referencia,

sin el atosigo

            almidonado,

                        vertical,

                                   abandonado a la suerte,

                                   abandonado al tiempo,

                                   al instante previo con los incendios agitados bajo la corona alta; y desboca al silencio de la eterna calma.

Y otra vez puesto, el meteoro abriga la sustancia revuelta con la tierra, el clamor de las rocas copuladas por el fuego derrama sus vacíos y la lluvia siembra los campos dormidos.

Paso segundo, deletreando el panorama de una piel sin la mía; otra vez tan lejana la voz que clama el retorno indisoluble al principio. La bestia sujeta la carnada y devora las vísceras replegadas, deshechas en mi puño.

                                   Quedan voces en el oído

                                   al trago del último beso.

                                   Quedan flores apiñadas,

                                   huecas, amputadas desde el tallo

                                   y el aliento varado.

Vuelve la luz con el viento sobre el rostro. Tercer paso y el cañón a los pies apuntando. No hay más motivos; queda el rostro frente a la caída de agua y desde las plantas de la torre la conciencia migrando por el resto del cuerpo.


Hugo Coronel

Valle de la Cuextlacuapan, 2005.

domingo, 7 de abril de 2024

 

Amor inquebrantable

Por: Jennifer Fernández Rodríguez

Cuentan que, en las sinuosas calles de Huamantla Tlaxcala, un romance trágico y mortal dio origen a una leyenda que perdura hasta nuestros días. El escenario de este amor condenado y fatídico es la Esquina de la calavera de la calle hoy conocida como Allende, una intersección infame que conserva las huellas del pasado. Como cada año, al caer la sombra del día de muertos, los habitantes de la ciudad dan vida a un mural en memoria de los amantes y de la tragedia que los separó y ofrendan esta esquina como tradición de esas fechas.

El romance secreto entre una joven llamada Julia, de una familia adinerada de grandes negocios y Pedro un hombre de una familia más humilde pero muy trabajadora, que se ha dedicado a servirle a la familia de Julia, dio lugar a la trágica historia de esta calle. Pues ellos, todas las noches se encontraban a escondidas en esta esquina, ya que sus padres les tenían prohibido verse, porque la madre de Julia y el padre del joven tuvieron un romance prohibido en el pasado, mismo patrón de generación en generación, clases sociales y apellidos. Los grandes negocios de la familia de Julia eran cadenas de panaderías en todo el estado, el mejor pan de la región hasta estos días. Los padres de la joven privilegiada contrataban personal por un salario muy bajo para una jornada intensa, sirviendo a los negocios que cada vez crecían más, se llenaban de mucho trabajo y más tiempo con el mínimo sueldo. Era tanto el trabajo y poco el salario que durante todo un mes se quedaron sin trabajadores, solo contaban con la familia del joven desfavorecido, que prestaba sus servicios en un rancho no muy lejano de la ciudad, mismo de la familia de Julia, se encargaban de alimentar al ganado, mantener limpio el campo y cosechar por supuesto.

Los padres del joven, dedicándose a servirle a la familia privilegiada por años, vieron crecer a la única hija de esta, al mismo tiempo que su hijo creció en ese rancho, ambas familias nunca dejaron que sus hijos jugaran o se relacionaran de alguna manera, ya que pensaban que no podían relacionarse diferentes clases sociales.

De esta misma manera el padre de Julia y la madre de Pedro temían que sus hijos descubrieran su secreto de hace años, y que les reprocharan algo, así que los jóvenes dispuestos a romper las reglas de sus padres, decidieron verse a escondidas en la misma esquina donde el padre de Julia y la madre de Pedro comenzaron su romance prohibido, lo jóvenes no conocían esta historia entre sus padres.

Los padres de Julia pensaron en extender las panaderías porque el resultado era muy favorable, pero saturados de trabajo y dedicación, lo mismo sucedía con los padres de Pedro, tenían que conservar ese trabajo y estar dispuestos a las órdenes de los jefes, ocasionado que los jóvenes necesitaran atención, ya que ambos eran hijos únicos.

Julia y Pedro se veían todas las noches a escondidas de sus padres en esta trágica esquina, iban a la plaza del pueblo y otros lugares, planeando ya huir juntos para no ser separados nunca, los padres de Julia trataban a toda costa de que su hija se enamorara de otro joven quien igualmente intentaba conquistar su cariño, ya que este último gozaba de un posesión privilegiada, por lo que le enviaba obsequios e invitaciones a lugares favorecidos, pero ella se negaba, era más fuerte su amor a  Pedro.

Un mal día, vecinos le dijeron a los padres de Julia que ellos se veían todas las noches en la calle mencionada, ese día el padre decidió encerrarla en la habitación asegurando puertas y ventanas, y le dijo que nunca más vería a ese muchacho, con arma en mano fue al lugar a donde se veían y le disparó hasta matarlo, esa noche Julia sin saber de lo ocurrido lloró desesperadamente por no poder estar con su amado. A la mañana siguiente notó que toda la gente corría en dirección a esa calle, en ello una de sus amigas desesperada le contó lo sucedido. Julia corrió desperada al lugar donde estaba su amado, al mirarlo se dejó caer y lo abrazó sin querer soltarlo, desde esa noche Julia se dejó morir poco apoco, no salía, no comía, solo lloraba, al paso del tiempo los pobladores se daban cuenta de que en el lugar del crimen aparecía una nueva ofrenda de frescas flores cada mañana, eran de Julia, quien por las noches las colocaba en donde cayó muerto Pedro, sin embargo, una mañana ya no aparecieron, se dice que ese día Julia por fin se reunió con su amado, algunos dicen que tomó veneno, otros que simplemente murió de amor, extrañamente esa mañana apareció el cartel que hasta hoy vemos en la calle Allende del hoy pueblo mágico, desde entonces cada año se renueva conmemorando ese amor inquebrantable de Julia y Pedro, también se hace un ritual prehispánico de concheros recordando esta tragedia durante las festividades del día de muertos. Pues a esta leyenda también se le conoce como la calle de la calavera. Después de la trágica muerte del amado de Julia, la esquina donde solían encontrarse se convirtió en un lugar de misterio y superstición. Dicen los lugareños que una calavera apareció, como si hubiera surgido de la nada o mágicamente, sorprendiendo a los habitantes. Era inimaginable, un lugar que se convertiría en un recordatorio eterno de su amor y sufrimiento. Un amor prohibido, familias en desacuerdo y un final devastador.

viernes, 10 de marzo de 2023

 

La Novela abandona en un baúl


Por: Aldo Guerrero Herrera.

A 60 años de la publicación de Los recuerdos del porvenir, novela precursora del realismo mágico en México de la escritora, dramaturga y periodista Elena Garro, publicada el 25 de noviembre de 1963 fue la primera obra literaria y la más destacada de la escritora mexicana Elena Garro, el mismo año de su publicación ganó el Premio Xavier Villaurrutia que se otorga desde 1955 al mejor libro editado en México. 

     La obra narrada por Elena se ubica en un pequeño pueblo al sur de Morelos llamado Ixtepec en el México posrevolucionario; narra la trágica historia que vivieron los hermanos Moncada en un episodio de la Guerra Cristera. La novela plasma la realidad en la que se encontraba la sociedad mexicana, donde diversos mecanismos de dominio social como la violencia, abuso de poder, lucha de clases y la desigualdad de género que sufrían las mujeres eran la constante en la vida mexicana.

Fuente de imagen: https://www.ulricarevista.com

       De acuerdo con una carta que envió la propia Elena a su amigo Emmanuel Carballo, la novela estuvo abandonada en un baúl en el Hotel Middletown de Nueva York, donde la hermana de Garro, Estrellita, encontró la obra entre otras que estaban ahí. Elena intentó deshacerse del texto quemándolo, pero Octavio Paz quien era su esposo, logró rescatarlo del fuego para llevarlo a publicar en la Editorial Joaquín Mortiz.

       Los recuerdos del porvenir es considerada por la crítica como la obra pionera del realismo mágico (género del que Gabriel García Márquez fue el máximo exponente) junto a Pedro Páramo de Juan Rulfo, como las novelas más significativas e importantes de la literatura mexicana del siglo XX. Octavio Paz dijo que “Los recuerdos del porvenir era una de las creaciones más perfectas de la literatura hispanoamericana contemporánea”. El cineasta Arturo Ripstein la llevó a la pantalla grande en 1968 para que la historia pudiera llegar a más sectores de la sociedad.

       La partícula revoltosa, como se autodenominó Elena Garro, plasmó en su obra la defensa de las mujeres convirtiéndose accidentalmente en lo que ahora conocemos como feminista, esto gracias al espíritu combativo que reflejó en sus textos donde siempre estuvo presente su descontento contra los abusos sociales. Elena Garro, durante su vida, generó mucha polémica por sus posturas radicales en favor de los campesinos; en su obra literaria representó la vida amorosa que tuvo con Octavio Paz, sus personajes femeninos son un retrato de ella, además de que era el medio que empleaba para vengarse o para ridiculizar a los intelectuales de la época.

Con el paso del tiempo, la obra de Garro obtuvo mayor importancia por lo que ahora es catalogada como una de las escritoras mexicanas más importantes del siglo XX; desafortunadamente sus últimos años los pasó casi en soledad, únicamente en compañía de su hija Helena y de muy pocos amigos que la acompañaron el día de su funeral.