Caer
Maximiliano A. Roqueñi Ponce.
Ojalá hubiera aprendido a caer,
vaya dolor,
vaya ironía.
Caemos y caemos,
pero nunca aprendemos a caer.
Ojalá hubiera aprendido a caer,
tal vez así no dolería tanto.
Ojalá hubiera aprendido a caer,
así mamá no quebraría en llanto.
Las caídas... las tuve desde pequeño,
pero nunca aprendí a caer.
Pues cuando caes, te dicen "levántate",
mas nunca cómo caer.
